En Taiwán, “Corazón de Ángel” vela por los niños discapacitados

Foto: Fuente externa
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En China, específicamente en Taiwán hubo un tiempo cuando los niños con discapacidad eran llamados “inútiles”. Los valores sociales tradicionales hicieron que los padres de estos pequeños se avergonzaran.
Cho Chen Lin y Ya Wen Chou, formaban parte de este grupo de padres, se avergonzaban porque sus dos hijos nacieron con discapacidades.
Pero luego encontraron a Dios y se dieron cuenta de que sus hijos eran muy especiales… ángeles en todo el sentido de la palabra.
Ellos, al entender su realidad, constituyeron una fundación de bien social llamada “Corazón de Ángel”, para ayudar a otros padres que tienen hijos con impedimentos físicos o mentales.
Del 6% a 9% de los niños que nacen en Taiwán presentan alguna discapacidad.
Cada año el grupo patrocina un evento llamado el “Día del Ángel” para motivar a familias, en circunstancias similares, a reconocer públicamente a sus propios hijos como ángeles.
El evento cumplió su sexto aniversario y este año casi tres mil familias se unieron, con apoyo del Gobierno y del Ministerio de Defensa. Todas las divisiones de la Fuerza Armada asistieron.
La organización nació por un niño autista y su madre en un bus. El niño hacía un escándalo y tuvieron que soportar las miradas juiciosas de otros pasajeros.
La historia molestó a Chao-Chin quien prometió usar la mano de Dios para ayudar al público a entender más sobre los “ángeles” y aprender lecciones de amistad y aceptación. Luego, esa misma madre le contó otra historia en un bus que terminó diferente.
“Una madre se acercó y me dijo que su hijo corría por todo el bus. Ella se disculpó con el chofer y para su sorpresa, él dijo: No importa, los niños de esa edad deben divertirse. Los pasajeros aplaudieron y la madre lloró. Era la segunda vez que lloraba en el bus. La primera vez fue sacada del bus con su hijo, pero esta vez fue aceptada. La sociedad cambia positivamente”, dice Chao-Chen Lin.
El eslogan de la fundación es: “El primer paso de los padres es esperanza para los niños”.
Chao-Ya-Wen Hsiao, subdirectora de “Corazón de Ángel”, explicó que “no es sólo para las familias en Taiwán que tienen hijos con necesidades, sino para todos los chinos, que puedan tener un corazón de ángel; para que las familias que necesitan ayuda puedan comprender que hay esperanza y lo único que deben hacer es dar el paso”.
La Fundación Corazón de Ángel inició con la visión de una pareja, pero ha crecido hasta incluir a miles. Con la guía de Dios y la fe del tamaño de un grano de mostaza, como dice la parábola, los fundadores creen que pasará a China y más allá. Fuente: www.mundocristiano.tv

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