21 años: Asambleas Misioneras Elim

Kendall, Fl.-  Fue él, un hombre al que llamaron Miguelito, «el pastor del amor», Miguel García, junto a su esposa María, «Mary», dos seres guiados por Dios, quienes abonaron las almas y sembraron la semilla para crear uno de los ministerios más importantes, no sólo en Miami, donde sirvieron a una gran cantidad de compatriotas cubanos huyendo del horror de la isla, sino a infinidad de cristianos latinoamericanos y de todas partes, en ese refugio del cielo en la tierra que empezaba a conocerse como la Iglesia Asambleas Misioneras Elim de La Pequeña Habana y que en el ayer, en pleno desierto, Elim, con sus 12 fuentes de aguas cristalinas y 70 palmeras -sombra y frescor- sirvió de oasis a Israel, «el pueblo de Dios» después de cruzar el Mar Rojo.

La obra y sus miembros fueron creciendo y el ministerio, protegido por la mano de Dios: Apocalipsis 2:10 «Se fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la vida», con muchísimo esfuerzo, intensas y largas horas de trabajo, donaciones y ofrendas, después de pasar por tres diferentes lugares como sedes y nombres: la Iglesia del Nazareno, la Iglesia Presbiteriana y la Iglesia del Pastor Vásquez, se fue enseñoreando, atendiendo, reuniéndose, orando, socorriendo a todo el que se acercaba y hasta visitándolos en sus propias casas, llevando la palabra escrita en la sagrada Biblia, edificando, animando, consolando.

En 1975 el pastor Miguelito y su esposa recibieron a un joven muy delgado, procedente de la tierra del tango, el mate y la milonga, Argentina, llamado Rubén López, hijo de una muy activa cristiana, maestra dominical en la Iglesia Bautista de San Isidro, Argentina, quien en medio de aquella marejada de cubanos, buscaba también un mejor destino para su vida y por obra y gracia de Dios, se convirtió en su más fiel discípulo.

El flaco Rubén crecía espiritual y físicamente y hasta ganaba unas libras y se convertía en gran apoyo para Miguelito respaldándolo con todas sus fuerzas en la obra de Dios revelando para que había puesto a las Asambleas Misioneras Elim en Miami y uniendo en matrimonio al todavía joven argentino con Sharon, una jovencita norteamericana, hija de argentinos que había estudiado en la Universidad de Buenos Aires, ampliando y reforzando el equipo para seguir predicando la palabra antes escrita, ahora con imágenes y sonido, efectos especiales y hasta en móviles y laptos.

Al fin el tan anhelado momento llegó, y como el que persevera vence, tantas luchas y esfuerzos germinaron en el hermosísimo templo ubicado en el 11989 SW 56th Street, aquí en Miami, lugar privilegiado por la gracia de Dios, como la capital de América Latina, en el que nos reunimos, oramos, alabamos, una gran y valiosa cantidad de cristianos, Hijos de Dios, que hablamos español, “la lengua del cielo”.

Fue el 9 de junio de 1994, cuando la congregación, con la sagrada presencia del Espíritu Santo, y por mandato divino, inaugura nuestro templo, la Iglesia Asambleas Misioneras Elim, “una congregación para la familia de hoy”, desde hace un poco más de 20 bendecidos años.

 Y el 28 de marzo de 2000 el pastor Miguel fue llamado a la presencia del Señor, dejando un gran vacío entre familiares y amigos, Rubén acompañado de su esposa Sharon, es ungido como Pastor Principal para continuar la misión de su padre y guía espiritual.

                                               Antonio Madrigal

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