Expulsadas de Jalisco 10 familias evangélicas «por no ser católicos»

MÉXICO.- A pesar de los informes que señalan que en México se garantiza la libertad religiosa, se siguen dando eventos originados por la persecución religiosa en diferentes partes de dicho país, siendo el estado de Chiapas uno de los más afectados. El suceso más reciente se produjo el pasado 26 de enero de 2016 en Jalisco, y ha sido denunciado por la Convención Nacional Bautista de México.

Jorge Lee, director de Impulso 18 (Organización en Pro de la Libertad de Credo y Religión), proporcionó los siguientes datos el mismo día: “Hoy a las 3.00 p.m., alrededor de 18 adultos y 10 niños fueron expulsados de la Comunidad de Tuxpan de Bolaños, en el Campo Huichol en el estado de Jalisco por acuerdo de asamblea, por no profesar la fe católica. Los propios lugareños sacaron a los evangélicos en un camión de redilas. Ahora están refugiados en un sitio conocido solo como Bolaños. Las autoridades estatales y federales están notificadas. A nivel internacional hacemos también lo propio”.

“OREMOS POR NUESTROS HERMANOS HUICHOLES”

Las 10 familias cristianas desalojadas de la comunidad de Tuxpan de Bolaños, pertenecían a la iglesia bautista. “Los llevaron lejos de la comunidad y los abandonaron en la sierra”, dijo Omar Rodríguez, presidente de la Regional bautista Emmanuel. Tras lo ocurrido, hizo gestiones con la gobernación en la ciudad de Guadalajara. Y finalmente en la madrugada del 27 de enero anunciaron: “Una vez más el Señor ha sido fiel y ha dado provisión y cuidado a su pueblo. Después de los acontecimientos que ya todos saben, nuestros hermanos huicholes fueron liberados. Las 10 familias están a salvo y están siendo trasladados a la comunidad de Puente de Comotlán, en donde pasarán la noche en el templo (bautista)”.

LA REACCIÓN OFICIAL

Las autoridades del estado de Jalisco se han comprometido a dar todo el apoyo necesario para buscar solución a este conflicto. Sin embargo en la mayoría de los casos ocurridos hay enormes dificultades en el seguimiento que a estos casos se les proporciona, y hay afectados que llevan más de seis años refugiados tras su desplazamiento, esperando la solución; y sobre todo, esperando el cumplimiento de promesas de los gobiernos. En otros casos se buscan excusas para justificar la expulsión, tratando de hacer ver como culpables a los evangélicos, dando como ciertas y válidas las razones de los líderes comunitarios, defendiendo los llamados “usos y costumbres” y privilegiando las fiestas católico-tradicionales, siendo cómplices de la violación flagrante de los Derechos de Libertad de Credo establecidos en la Constitución Mexicana.

FUENTE: Protestante Digital

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