Comprobada localización del Estanque de Siloé

ISRAEL.- La evidencia arqueológica demuestra ahora que el Evangelio de Juan es totalmente cierto. El Evangelio de Juan, capítulo nueve, cuenta la historia de cómo Jesús sanó a un ciego de nacimiento. Después de decirle a sus discípulos que la ceguera del hombre no tenía nada que ver ni con los pecados del hombre ni con los de sus padres, Jesús aplicó barro a los ojos del hombre, y le dijo que fuera a lavarlos al estanque de Siloé.

Desde el siglo V los cristianos han identificado un lugar en Jerusalén como el estanque de Siloé y el lugar del milagro. Pero no fue sino hasta 2005 que los arqueólogos tropezaron y encontraron lo que están seguros es el antiguo estanque de Siloé.

Al igual que muchos de estos hallazgos, fue casi por un accidente. Durante los trabajos de construcción para reparar una tubería de agua cerca del Monte del Templo, los arqueólogos israelíes Ronny Reich y Eli Shukron encontraron “dos antiguos escalones de piedra”.

De acuerdo con Biblical Archaeology Review: “Excavaciones posteriores revelaron que ambas eran parte de un monumental estanque que data de la época del Segundo Templo, durante el periodo en que vivió Jesús”. El estanque era de forma trapezoidal y de 225 pies de largo.

El Evangelio de Juan no es el único libro de la Biblia que estaba siendo verificado arqueológicamente en el área. Como dice Biblical Archaeology Review a los lectores: “los orígenes del estanque de Siloé se remontan aún más lejos en la historia, al menos siete siglos antes de la época de Jesús”.

El estanque era parte de los preparativos que el Rey Ezequías hizo como anticipo de un asedio por el Rey Senaquerib de Asiria. Según 2 Crónicas 32:30: “Ezequías cubrió los manantiales de Gihón la de arriba, y condujo el agua hacia el occidente de la ciudad de David. Y fue prosperado Ezequías en todo lo que hizo”.

Aunque fue descubierto hace más de una década, el estanque de Siloé sigue siendo noticia, más recientemente, durante un análisis realizado por el autor y orador Eric Metaxas para Breaking Point.

“Los eruditos han dicho que no había un estanque de Siloé y que Juan estaba usando una presunción religiosa” para ilustrar un punto, dijo el experto en Nuevo Testamento, James H. Charlesworth para el diario Los Angeles Times. “Ahora hemos encontrado el estanque de Siloé… exactamente donde Juan dijo que estaba”.

El sitio del milagro de Jesús es solo uno de muchos de los descubrimientos arqueológicos que están siendo verificados para autenticar la Biblia.

“El punto es que se ha vuelto cada vez más claro que la posición automática académica de no creer en la Biblia porque es la Biblia, está siendo insostenible”, escribió Metaxas. “Por supuesto, los cristianos ya deberían saber eso. Pero es más gratificante aceptar que otras personas son capaces de ver esto también. Incluso si tienen que ir hasta el mismo estanque de Siloé para creer”.

FUENTE: Charisma News

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: