El «Viacrucis» de Botero será contemplado en Roma

La exposición «Viacrucis, la pasión de Cristo», del maestro colombiano Fernando Botero, van a disfrutarla en Roma, ciudad que, por cierto, fue capital del Imperio que acabó con la vida de Jesucristo, protagonista de la muestra, hace dos milenios.

Esa colección, conformada por 61 obras: 27 óleos de gran formato y 34 dibujos, es propiedad del Museo de Antioquia, Colombia, que es responsable de su itinerancia.

La muestra la preparó el maestro antioqueño entre 2010 y 2011 y recibió las primeras miradas del mundo en una galería de Nueva York en el último trimestre del segundo de esos dos años.

Meses después, llegaría al Museo de Antioquia, en el conjunto de celebraciones del cumpleaños número 80 del artista.

Y contrario a la usanza de que el cumpleañero es quien recibe presentes de sus amigos y seres cercanos, fue él quien quiso dar un regalo al Museo: le dio esa colección, movido por la emoción que sintió en los actos que festejaban su existencia.

Así, con estos cuadros, el Museo pasó a tener 187 obras del maestro, de las que solo ha comprado dos: Paisaje de Fesole (en 1955) y Colombiana (en 1981). Las otras 185 han llegado por donaciones del artista, que comenzaron en 1974.

ITINERANCIA

Desde el momento en que «Viacrucis» entró a formar parte del inventario del Museo de Antioquia, ha hecho estaciones en museos de Lisboa, Panamá, Pereira, Cali, Santiago de Chile, Palermo y, ahora, Roma.

“El préstamo de esta muestra a instituciones de otras ciudades es una manera de internacionalizar el Museo de Antioquia”, dice María del Rosario Escobar, su directora. Explica que las obras no van solas: van acompañadas por Nydia Gutiérrez, curadora, y otro personal. Por eso se abren puertas y establecen vínculos con otras instituciones.

En esta segunda visita a Italia, «Viacrucis» llega al Palazzo delle Esposizioni, en Roma, donde es inaugurada hoy viernes 12 de febrero, en un acto privado. Mañana quedará abierta al público general y estará disponible hasta mayo.

De las 185 obras donadas por el artista, “solo las 61 piezas del ‘Viacrusis’ pueden itinerar —comenta la Directora—. Las demás son para disfrute en el Museo solamente”.

La decisión de prestar la muestra a una institución la toman entre el Museo y el artista, de acuerdo con los lugares a los que el maestro quiere llegar con su obra y también a que la entidad receptora cumpla con las condiciones técnicas para el cuidado de las piezas.

Escenas de los últimos días de Jesucristo, cuando fue hecho preso, condenado a muerte, crucificado y sepultado, también han sido representados por otros artistas como Miguel Ángel, El Greco, Velázquez, Rafael, Rembrandt y Caravaggio.

El «Viacrucis» de Botero mantiene su estilo volumétrico, colorido y contemporáneo. Jesucristo aparece crucificado en Nueva York, con algunos edificios representativos de la Gran Manzana como fondo.

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