Cuidado con los dolores de rodilla

La rodilla es una de las articulaciones más utilizadas y que mayor peso debe soportar cuando estamos de pie.

De contextura compleja y participante de la locomoción, está sustentada por varios ligamentos. Los movimientos que realiza son: torsión, flexión, estiramiento y sostén del cuerpo.

El desgaste natural por la edad aumenta los casos de pacientes mayores de 60 años, aunque nadie está exento de sufrir dolores en la rodilla.

Son muchas las razones por las cuales una persona puede padecer dolores en una o las dos rodillas. Entre las más frecuentes encontramos:

Sobrepeso y obesidad
Uso excesivo de la articulación (por trabajo o deporte)
Antecedentes de artritis en la familia
Edad
Quiste de Baker (hinchazón detrás de la rodilla)
Infección en los huesos o las articulaciones
Enfermedad de Osgood-Schlatter

Cuando se produce un uso demasiado intenso de las rodillas los dolores pueden deberse a:

Bursitis
Dislocación o fractura de rótula
Síndrome de la banda iliotibial
Dolor en la parte frontal de la rodilla (en los alrededores de la rótula)
Rotura de ligamentos
Desgarro de cartílago o rotura de meniscos
Distensión muscular
Esguinces

Si pensamos que el paso del tiempo o los antecedentes familiares son el problema es obvio que no haremos mucho al respecto por tratarse de algo “inevitable”. Pero estas no son las únicas causas y vale la pena modificar ciertos hábitos si deseas prevenir los dolores en la rodilla. Algunos de los cambios en tu vida cotidiana son:

Calentar los músculos antes de hacer ejercicio
Estirar los músculos una vez que haya terminado la rutina deportiva
Evitar correr cuesta abajo (mejor bajar caminando)
Andar en bicicleta
Reducir la intensidad de los ejercicios
Bajar de peso
Utilizar calzado adecuado que ajuste bien y amortiguen los pasos
Evitar el uso excesivo de tacones
No pasar muchas horas de pie
Cuidados básicos para el dolor de rodilla

Si los síntomas han comenzado hace poco y son leves puede que con ciertas medidas tomadas a tiempo la situación se revierta. Por ejemplo, se aconseja:

Descansar más
Evitar actividades o movimientos que provoquen dolores
No cargar objetos pesados
Aplicar hielo todos los días durante 15 minutos
Mantener la rodilla elevada mientras se mira televisión
Usar un vendaje elástico de los que se consiguen en las farmacias
Dormir con un cojín debajo de la rodilla
Consumir un antiinflamatorio suave si es necesario

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