Crece el Evangelio en Perú

PERÚ.- La iglesias evangélicas en Perú se han convertido en la mano amiga de todas aquellas personas que han sido marginadas o rechazadas por las grandes ciudades del país en los últimos años, esto ha logrado un incremento en la fe cristiana de los peruanos.

Según datos oficiales, aproximadamente hace cuarenta años atrás, el 100% de los peruanos profesaban la religión católica, pero hoy en día estas cifras se han reducido a un 80% de la población.

Instituto Nacional de Estadística e Informática en Perú (INEI) reflejó que en 1972 los católicos eran el 96,4% del total de la población y los evangélicos solo el 2,5%, mientras que en el 2007 los católicos llegaron a la cifra de 81,33%, subiendo en escala los evangélicos con un 12,05%.

La teóloga Véronique Lecaros, señaló: “En las iglesias evangélicas reciben a la gente marginal en buena forma y los integran con cariño a sus cultos”.

Esto les ha permitido a los peruanos reafirmar su identidad, lo que quieren emprender y alcanzar sus proyectos de vida; siendo la iglesia cristiana una señal de apoyo y amor para las personas en dicho país sin distinción de raza, sexo o posición social.

Por su parte, el teólogo A. Anderson puntualizó: “mientras que el poder del sacerdote católico se nutre de la oposición y la diferenciación entre el clero y el laicado, el líder pentecostal no se distingue de los fieles por su nivel educativo, su estilo de vida o su manera de vestir, sino por su autoridad natural, su carisma”.

Existen miles de versículos bíblicos que hablan sobre la pobreza y su justicia, las iglesias cristianas alrededor del mundo expresan su amor a los más necesitados de Cristo, de la misma forma que Dios amó al mundo. El evangelio de Jesús así lo expresa en sus escritos: “Cuando haya en medio de ti menesteroso de alguno de tus hermanos en alguna de tus ciudades, en la tierra que Jehová tu Dios te da, no endurecerás tu corazón, ni cerrarás tu mano contra tu hermano pobre, sino abrirás a Él tu mano liberalmente, y en efecto le prestarás lo que necesite”, Deuteronomio (15: 7-8).

“Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?” 1 Juan (3:17).

“Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor: ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.” S. Mateo (25:44-46).

 

María Gabriela García
El Globo News

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: