La tecnología trabaja en la voz artificial para personas con dificultad del habla

María Gabriela García
El Globo News


Ahora se está experimentando una nueva tecnología llamada la síntesis de voz, que consiste en la producción artificial de la voz humana.

A medida que los dispositivos electrónicos se hacen más pequeños, se incrementan los intentos para ofrecer voces a la medida. Es por esto, que varias compañías e institutos científicos están elaborando voces sintetizadas a partir de muestras de voz, usando miles de frases.

CereProc, con sede en Edimburgo, Escocia, creó una voz para Roger Ebert, el cronista de cine que falleció en 2013, usando frases que él había grabado para las películas.

Por su parte, VocaliD, una compañía con sede en Belmont, Massachusetts, está usando otra técnica que se basa en muestras breves de la voz del cliente, aún si tiene dificultades para hablar.

Jessie Levine, diagnosticada con esclerosis lateral amiotrópica, conocida como la enfermedad de Lou Gehrig, sonríe maravillada cada vez que escucha el saludo programado en la contestadora de su teléfono celular.

«Tengo dos hermanas, una de las cuales habla con un ceceo igual que yo, algo que yo tenía antes de enfermarme. Y la otra tiene, al igual que las otras dos, una forma de hablar algo rígida, jamás se me ocurrió que iba a usar sus voces, adaptarlas a la mía y usarlas para tener mi propia voz», expresó Levine.

Rupal Patel, profesora de tecnologías de licencia en la Northeastern University, y fundadora de la compañía, halló en sus investigaciones que gente con profundas discapacidades para hablar, conservan algún control sobre su voz, como el volumen o el tono, y dichas características son de suma importancia para desarrollar una voz singular.

«Hay cierto nivel de confianza que viene con la capacidad de comunicarse con su propia voz y eso es algo muy importante que yo creo ha sido ignorado», señaló Patel.

La compañía despachó sus primeras siete voces a fines del año pasado y está desarrollando otras 84.

Más de 14 mil personas alrededor del mundo han donado sus voces en un proceso que dura unas seis horas y la grabación de unas 3 mil quinientas oraciones. Algunos dispositivos de voz son controlados con el movimiento de las pupilas de los ojos o de la cabeza. Fuente: El Nuevo Herald.

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