Ser Como Niños

GOTA: Les aseguro que para entrar en el reino de Dios, ustedes tienen que cambiar su manera de vivir y ser como niños. Mateo 18:3

Hay tantas cosas que podemos aprender de los niños. Ellos son excelentes maestros.

A través del crecimiento y la vida de mi hijo he aprendido tantas cosas, creo que han sido mis mejores lecciones, lecciones que no podrá enseñarme el mejor profesor en alguna universidad.

Cuando tomo sus manitas y salta encima de mí para que lo cargue, puedo ver su amor genuino y una mirada muy pura y angelical en su rostro, ¡Oh, y qué de su risa contagiosa y resonante!

Algunas veces he estado enojado, algo que es normal en cualquier persona, él se me acerca y me hace meditar en que no debo pasar el día así, y que debo seguir adelante, ¡guao, qué lección!.

Recuerdo cuando dijo sus primeras palabras, y entre ellas, papá. Fue la melodía más hermosa que jamás había escuchado, casi me desmayo. Muchas veces cuando estoy trabajando en mi estudio y él está jugando en la sala, de repente corre hacia mí se guinda de mi cuello y me dice papi te quiero.

Me alegra cuando muy temprano de la mañana su mamá lo despierta y lo lleva al baño para prepararlo para el colegio, después de cepillase los dientes a toda carrera llega hasta donde yo estoy y me dice dulcemente: papi aun tengo sueño, me gusta verlo despertar. No puedo dejar de gracias a Dios cuando lo veo dormido y sigo sintiendo el deseo de protegerle.

¡Oh, qué emoción volver a jugar con los carritos, pelear a las espadas, subir a los caballitos de palo, correr detrás de una pelota, subirme a un columpio, remontar un papagayo! Qué maravilla verlo abrir los regalos y luego oírlo decir gracias mami, gracias papi.

Llenos de alegría, sin miedo, listos para aprender, sin preocupaciones, sociables con todas las personas, sin dudas, con mucha energía, sin remordimientos Debemos ser como niños, es la recomendación de nuestro amado Señor Jesucristo.

VALOR: Oh, Señor cuánta razón tienes, Señor es mi oración para que cada día yo pueda ser como un niño que confiado descansa en tus brazos sabiendo que Tú lo cuidas y no siente temor, porque Tú vive en su corazoncito. Mateo 18:3 Les aseguro que para entrar en el reino de Dios, ustedes tienen que cambiar su manera de vivir y ser como niños.

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