Michael Phelps se despide de su carrera olímpica

Michael Phelps finalizó su participación en Río 2016 al conquistar su oro olímpico número 23. El nadador, conocido como “El Tiburón de Baltimore” obtuvo la medalla olímpica número 28. Phels es el deportista más laureado en la historia de los Juegos Olímpicos y ha anunciado su retiro en su carrera deportiva.

Phelps varias veces manifestó que no competiría más después de Río, aunque dijo lo mismo tras los Juegos Olímpicos de Londres, y cambió de parecer 18 meses después. En Río 2016, el nadador estadounidense ganó cinco de los seis oros que disputaba.

Durante 16 años de continuas victorias, Michael Phelps, logró en los Juegos de Río de Janeiro el reto más importante de su carrera deportiva, un desafío por encima de los récords y medallas olímpicas: se superó a sí mismo.

Hace cuatro años anunció su retiro tras los Juegos de Londres 2012, a los cuales acudió, como expresó en esa oportunidad, hastiado, por pura rutina, empujado por el miedo a dejar el deporte que había dado sentido a su vida y la incapacidad para encontrar alicientes fuera de las piscinas.

Un vacío que no lograron llenar ni las seis medallas que logró en la capital británica, un sinsabor que lo llevó luego del encuentro olímpico a la depresión, y que tocó fondo al ser detenido en septiembre de 2014 por conducir bajo los efectos del alcohol.

Phelps, en esa oportunidad aceptó el consejo de un amigo y decidió entrar a rehabilitación. Luego tras leer el libro “Una vida con propósito”, escrito por el pastor Rick Warren, Phelps dijo a ESPN que “Dios salvó su vida” y que el libro le ayudó a creer que hay un poder más grande que Él y que hay un propósito para ello en este planeta.

Luego de acudir a rehabilitación, y dejar que Dios fuera el centro de su vida, Phels no sólo recuperó las ganas de reconducir su vida, sino la fuerza de voluntad y motivación necesarias para volver a competir, para luchar por estar en sus quintos Juegos Olímpicos, y consciente, de decir adiós luchando de nuevo por el oro en una final olímpica.

Michael Phelps alcanzó su meta a sus 31 años, acompañado desde las gradas del estadio acuático de Rio de Janeiro por su hijo Boomer y su esposa Nicole Johnson, y agradeciendo a Dios por una excelente carrera deportiva.

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