“El gran” Joe Frazier cumpliría 73 años

El Globo News

Simón Piña

Ya han pasado un poco más de 5 años, y aun impacta la muerte del gran Joe Frazier, uno de los fajadores por excelencia de la historia de los Pesos Pesados junto a Rocky Marciano y Mike Tyson. Joe protagonizó tres trepidantes combates con el histórico Muhammad Alí que forman parte del Olimpo de las peleas inolvidables en la Historia del Boxeo. Pero Joe no fue sólo, el hombre que acabó con la condición de invicto del gran Alí, sino que también destacó en el boxeo Amateur, alcanzando la Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Tokio 64. Frazier fue el 1er Campeón Olímpico en los Pesos Pesados, que llegó a Monarca de los Completos en el profesional.

Joe nació el 12 de enero de 1944 en Beaufort, Carolina del Sur, pero de niño, sus padres se mudaron a Filadelfia donde desarrolló su vida hasta que dejó este mundo el 7 de noviembre de 2011. En su adolescencia, estaba preocupado por su exceso de peso, por lo cual se fue a un gimnasio cercano a practicar boxeo. Frazier destacó en esta actividad y pronto se hizo sentir en los torneos locales y regionales. En 1963 llegó a la final de un Campeonato clasificatorio para los Juegos Olímpicos de Tokio 64 en el cual, perdió por decisión con el gigante Buster Mathis.

Pero antes de la competencia, Mathis se lesionó y Joe fue llamado a ocupar su lugar en el seleccionado de USA. Una vez en México 68, Joe ganó sus primeros compromisos, el primero por Ko al ugandés George Oywello, después al australiano Athol McQueen y en el tercer combate contra el soviético Vadim Yemenyalov, pese a que ganó por Ko en el 2do round en el cual la esquina tiró la toalla, Frazier salió lesionado en su pulgar izquierdo. Eso fue el 21 de octubre y la Final contra el alemán Hans Huber era el 23. Joe no dijo nada a sus asistentes y solo metió el dedo en agua caliente.

Frazier peleó limitado por esa lesión y debió usar la mano derecha más de lo que noralmente la utilizaba. El alemán Huber era un rival duro. Con todo y eso, pudo ganar una decisión 3-2 y así alcanzó la Medalla de Oro. Regresó a Filadelfia como un héroe local. Pero la lesión en el pulgar de su mano izquierda era más grave y la solución de poner el dedo en agua caliente, no era suficiente, por lo que se debió apelar a la cirugía. En consecuencia, Joe debió guardar tres meses de reposo antes de volver al gimnasio

Su entrenador y manager Jack Durham se asoció con empresarios, entre ellos Bruce Baldwin y el comentarista Larry Merchant. La asociación llevaba por nombre Cloverlay y se encargó de financiar y dirigir la carrera del futuro campeón.

Finalmente pudo debutar

Joe debutó, finalmente, el 16 de agosto del 65 en el Convention Hall de Filadelfia. Esa noche noqueó a Woody Goss en el 1er round. El referee de la pelea, mucho más conocido que los peleadores, fue Zachary Clayton, quien 9 años después, sería el encargado de contarle los 10 segundos al gigante George Foreman luego que Muhammad Alí lo lanzara a la lona en Kinshasa, hoy República Democrática del Congo, antes, Zaire. Frazier siguió ganando y noqueando rivales hasta que el 21 de septiembre del 66 el duro argentino Oscar Bonavena le hizo pasar gran susto derribándolo dos veces en el 2do round y obligándolo a pelear los 10 asaltos. La pelea fue en el Madison Square Garden de Nueva York. Frazier ganó una decisión dividida y dejó dudas en este combate.

Bonavena, en cambio salió con su prestigio fortalecido. Pero luego, Joe se recuperó noqueando al clasificado Eddie Machen en el Olympic Auditorium de Los Ángeles. Seis triunfos más, de los cuales, cinco fueron por nocaut y se le presentó una gran oportunidad. Se enfrentaría a su vencedor del Amateur, Buster Mathis, teniendo en juego el Campeonato Mundial reconocido por la Comisión de Nueva York. Frazier noqueó a Mathis a los 2 minutos 33 segundos del round 11. La pelea fue en el Madison Square Garden de Nueva York, el referee fue Arthur Mercante y la otra pelea estelar de la cartelera fue la tercera entre Emile Griffith y Nino Benvenutti. El italiano ganó por Decisión Unánime y retuvo ese título Mediano hasta el 7 de noviembre del 70, cuando fue noqueado en Roma por el argentino Carlos Monzón.

Frazier defendió esa parte de la corona de los pesados ante cuatro retadores de los cuales noqueó a tres. Ellos fueron: el mexicano Manuel “Pulgarcito” Ramos (Ko en 2), Dave Zyglewicz (Ko en 1), Jerry Quarry (Kot en 7) y Oscar Bonavena al que venció por Decisión Unánime esta vez. Seguidamente enfrentó al campeón reconocido por la AMB, Jimmy Ellis quien alcanzó esa corona mediante su participación en una eliminatoria con los 10 mejores clasificados en los listados de la entidad. Llegó a una final, después de vencer a varios rivales, ante Jerry Quarry al que derrotó por Decisión Unánime.

Campeón Absoluto

La pelea fue el 16 de febrero de 1970 en el Madison Square Garden de Nueva York. Nuevamente, el referee fue Arthur Mercante. Frazier mostró un empuje, fogosidad y pegada incontenible para demoler a Ellis que, pese a su valentía, nada pudo hacer. Frazier noqueó en cinco asaltos. Joe estrenó ese nuevo título 9 meses después, ante el Campeón Mundial indiscutido de los Semicompletos, Bob Foster gran noqueador en su división. La pelea fue en el Cono Arena de Detroit, y pese a que Foster trató de guapear, la pelea se acabó en poco más de cinco minutos con el “Sheriff de Albuquerque” durmiendo en la lona.

Ahora contra Muhammad Alí

Se dice que Muhammad Alí, que había reaparecido luego de cumplir casi tres años de prisión por negarse a ir a la Guerra de Vietnam, había hablado con Frazier para acordar una pelea entre ambos y lo había convencido. Posteriores negociaciones con empresas boxísticas aumentaron las posibilidades del gran combate que se pautó para el 8 de marzo del 71 en el Madison Square Garden de Nueva York. Sería la pelea más costosa de la historia y la más difundida por el sistema Vía Satélite. La bolsa de los peleadores sería de 2 millones y medio de $$$ para cada uno. Algo impensable en aquellos tiempos.

La pelea con Alí fue algo trepidante, llena de emociones por todas partes. Una pelea cardíaca entre dos fenómenos del ring, ambos invictos y en su mejor momento. Fue de campana a campana, con un Frazier atacando incesantemente con su prodigioso gancho de izquierda, bien educado y potente. Alí demostrando que aguantaba castigo (nunca había tenido necesidad de demostrarlo, hasta ahora), devolviendo golpe por golpe. Pero el ataque de Frazier era más efectivo y sus golpes, más fuertes y certeros. Alí ganó algunos rounds, pero Frazier lo superó en la mayoría. Muhammad pasó malos momentos en varios asaltos, En el 11 estuvo a punto de perder por Ko.

Llegó el último round. Todo era emoción, sudor y expectativa. Frazier estaba adelante, pero los parciales de Alí, todavía esperaban un milagro. El “Humeante” Joe atacó a Alí con su gancho de izquierda y a los 35 segundos del asalto, lo derribó espectacularmente. Alí permaneció unos tres segundos acostado en la lona. Parecía que se quedaba. Todo el Madison contenía la respiración. Pero el valiente Alí, el orgulloso Alí, se reincorporó penosamente. Todavía faltaban dos eternos minutos de pelea. Frazier atacó como un toro. Ali, cayéndose, se agarraba. Frazier también estaba cansado y lastimado. La pelea había sido bárbara. La campana los sorprendió en aquella agonía. Frazier tratando de colocar otra izquierda más, como aquella y Alí cuidándose de que no lo remataran.

La decisión

El árbitro Arthur Mercante votó 8-6-1; el juez Artie Aidala la vio 9-6 y el otro juez Bill Recht votó 11-4  todos por Joe Frazier. Al día siguiente, ambos estaban en el hospital. De los dos, el que estaba en peor estado, era Frazier. Pero se recuperaron y siguieron sus carreras. Frazier, según se vio después, celebró demasiado su triunfo y nunca se recuperó totalmente de aquel enorme esfuerzo. Alí por el contrario completó muchas jornadas gloriosas, una de ellas un sensacional triunfo en Manila en el año 75, sobre el propio Joe Frazier.

Casi un año después, reapareció Joe, defendiendo su título contra Terry Daniel al que noqueó en cinco rounds. Luego, en noviembre arriesgo la corona ante el grandulón Ron Stander y lo noqueó en cuatro asaltos. Con Daniel peleó en New Orleans y con Stander en Omaha. Se pactó entonces una defensa contra el primer retador de la corona, el texano George Foreman. La pelea sería en Kingston, Jamaica, el 22 de enero del 73. Pese a la gran ventaja en estatura por parte del retador, Frazier era favorito para retener su título.

La debacle

Un mal presentimiento cruzó la mente de algunos aficionados al observar a Frazier con una cintura mucho más ancha que aquella angosta que lució el 8 de marzo del 71 contra Alí, en Nueva York. Foreman en cambio, se veía impresionante y lleno de seguridad. Frazier atacó desde el sonido de la campana como era su costumbre. Foreman evitaba que se acercara lanzando su jab y empujándolo con ambas manos. La táctica le resultaba a George porque Frazier no podía alcanzarlo con su gancho de izquierda. Foreman echaba hacia atrás su torso y lo dejaba en el aire. En el 2er minuto del round Foreman ensayó su Uper de derecha, que lo había practicado en el gimnasio, y se lo pegó en la frente a Joe que se fue violentamente hacia atrás y puso rodilla en tierra.

Se levantó sin problemas, más sorprendido que mareado. Pero Foreman lo atacó con su enorme humanidad y lo arrinconó en su propia esquina. Ganchos y Upers lanzaba George y uno de esos se estrelló en la mandíbula de Frazier quien cayó a la lona, desplomado. Se levantó muy mareado y Foreman volvió a derribarlo. La campana vino en su auxilio. Los seconds se lo llevaron cargado al rincón. En el segundo round, otra combinación de Foreman hizo caer a Frazier luego que los golpes le hicieran enredar las piernas. Se levantó de puro valiente, pero otra izquierda salvaje lo hizo caer en cámara lenta. Ya no debía seguir, pero, tal vez respetando la jerarquía, Mercante ordenó continuar aquello. Frazier se refugió en las cuerdas y Foreman lo castigo hasta derribarlo y haciéndolo pegar un salto.

Mercante detuvo el desigual combate. Frazier debía reflexionar sobre su futuro en el boxeo. Pero volvió en Julio de ese mismo año ante el inglés Joe Bugner al que venció por decisión en Londres, no sin antes pasar algunos momentos amargos. Entonces vino la revancha con Alí en el mismo Madison, pero a 12 asaltos y por el título de Norteamérica porque ninguno de los dos era Campeón Mundial. Alí ganó por puntos, una pelea menos espectacular que la primera, pero en la que Alí supo controlar las embestidas de este Frazier que ya no era sino un 70% por ciento del de la vez anterior. Alí ganó una decisión unánime. Frazier hizo dos peleas, después de esta. Ambas con dos viejos conocidos: Jerry Quarry y Jimmy Ellis. La primera en Nueva York la ganó por Kot en siete rounds y la segunda, con Ellis, en Melbourne, Australia y la ganó en el noveno asalto.

La “Batalla de Manila”

El 1 de octubre del 75 en el Araneta Coliseum de Manila, se volvieron a enfrentar Joe Frazier y Muhammad Alí. Habían pasado ya cuatro años y medio de la gran guerra de Nueva York. Aunque aún les quedaban residuos de calidad, ya no eran los mismos. Frazier tenía, ahora, muy ancha la cintura y no podía palanquear su mano izquierda y girarla con aquella velocidad y potencia de cuando pesaba 95 kilos, como en el 71 en Nueva York. Ambos estaban más golpeados. La primera vez estaban invictos; ahora, no. Frazier había sido golpeado sin piedad por el monstruoso Foreman y Alí había recibido fuertes golpes de Ken Norton.

Alí dominó  los primeros asaltos y controló a Frazier con su Jab. Joe, ahora más lento, no conseguía la manera de entrar en la guardia de su rival. Alí tenía previsto el gancho de Joe con su mano derecha a la altura del parietal  A Frazier no le quedaba otra que buscar castigar al cuerpo. Este castigo vino a dar frutos a mitad de la pelea, para el séptimo round, Alí acusó cansancio, lo que dio oportunidad al valiente Frazier para poder entrar con sus golpes. En esos rounds, “Smoking Joe” pudo reducir la ventaja que le llevaba Alí en las tarjetas. Pero Joe no veía, por una vieja desventura, por su ojo izquierdo, y el derecho se le estaba cerrando por el constante jab de Alí.

Cuando arribaron a los tres rounds finales, la cosa se puso más difícil para Joe. Casi no veía. En el round 14, Alí golpeó duramente a un enceguecido Frazier que guapeó hasta límites suicidas con tal de no caer. Cuando llegaron a la esquina, ninguno de los dos pensaba salir. Alí por el cansancio. Estaba exhausto. Y Frazier porque ya no veía los golpes. Se cuenta que Angelo Dundee aceptó que Alí se quedara, pero primero quiso ver qué pasaba con Frazier. Algo vio Dundee en la esquina de Joe que le indicó que no saldría y entonces, hizo que Alí se parara como disponiéndose a salir. La esquina de Joe hizo señales de que no seguía y así, un Alí que ya no podía más, ganó la pelea y retuvo su título.

Frazier volvió al ring en dos peleas para el olvido. En junio del 76, fue puesto Ko en 5 asaltos por Foreman en las Bahamas y en diciembre del 81 empató en Chicago con un tal Floyfd Cummins. Después Frazier se dedicó en Filadelfia, donde todavía es un ídolo, a entrenar jóvenes para alejarlos de la droga y otros vicios. Su hijo Marvis trató de seguir sus pasos pero nunca llegó ni cerca. Aunque llegó a enfrentar a Larry Holmes y a Tyson, fue noqueado por ambos en el 1er round. Joe era un hombre muy querido por la afición boxística que nunca olvidó sus hazañas. Lamentablemente, Joe enfermó de cáncer en el hígado y el 7 de noviembre de 2011, falleció en Filadelfia. Este 12 de enero, habría cumplido 73 años. Gloria al gran “Smoking Joe”.

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En su combate con Alí

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