Iglesia cristiana da batalla espiritual a la violencia criminal salvadoreña

EL SALVADOR.- Uno de los países donde cada vez se vuelve más difícil compartir el evangelio es El Salvador, debido a los altos índices de violencia que enfrenta la ciudadanía, siendo considerado por distintas organizaciones internacionales como uno de los lugares más peligrosos del mundo.

Sin embargo, a pesar de la situación, nuevas iniciativas están surgiendo para llevar a cabo la labor de la Iglesia.

En este marco, los días 14, 15 y 16 de julio se llevó a cabo un movimiento denominado “Tres días tomando mi nación”, coordinado por la Iglesia del Camino y su pastor, Mauricio Navas, quien además es líder de este movimiento evangélico y miembro del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia.

Más de 3.500 iglesias de distintas denominaciones se unieron al evento, iniciando con un ayuno y oración nacional para pedir por la paz y la unidad de El Salvador.

El momento culmen se dio el día sábado cuando miles de creyentes se reunieron en el Centro de Ferias y Convenciones (CIFCO) para alabar, junto con el grupo invitado Barak, y pedir por un cambio de rumbo en el país, así como por el buen liderazgo de las autoridades presentes, el Ministro de Justicia y Seguridad Pública, Mauricio Landaverde y el presidente de la Asamblea Legislativa, Guillermo Gallegos.

Según el pastor Mauricio Navas como resultado a estos proyectos, además de una reducción en los homicidios, “la Iglesia está despertando”, pues su participación en este tipo de actividades es cada vez mayor y el verdadero llamado de ir y llevar el evangelio está reviviendo en los corazones de muchos cristianos salvadoreños a pesar de la difícil situación.

Sin embargo, para que los resultados puedan ser más rápidos y efectivos, considera necesario un cambio de mentalidad en los creyentes a nivel nacional. Para Navas, algunos cristianos aún “no han entendido que Dios nos ha dado todos los instrumentos necesarios para nosotros detener las fuerzas del enemigo, hacerlas retroceder y ganar”.

Por ello, a través de estos esfuerzos, durante todo el año proyectos como “No mataras” y “Tomando mi nación”, buscan unir a toda la Iglesia Evangélica salvadoreña, animarla a salir de las cuatro paredes, para llevar paz, consuelo y amor a los más necesitados, creer más en las verdades bíblicas y sobre todo en el poder que Dios ha puesto en cada creyente, para enfrentar cualquier situación.

Al finalizar los tres días el trabajo aún continúa, por esa razón el pastor Mauricio Navas pide a toda la comunidad cristiana internacional unirse en clamor por la paz, no solo del El Salvador, sino del mundo y unidos cumplir el verdadero propósito de la Iglesia, ser una luz para las naciones.

FUENTE: Mundo Cristiano

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