Reflexiones

mariagrosso

 

Bellalyn Bernal

@bellalynbernal


Crisis mundial y la gente no compra la solución (JESUCRISTO) tan fácilmente…

Tiempos difíciles, podemos hablar inclusive de “Los últimos tiempos” y percibir una descomposición social que comienza a ser total y devastadora para una raza que aparenta ir hacia adelante con la ayuda de la cómoda y seductora tecnología, la cual, si bien ofrece mucha practicidad, innovación e información, nos bombardea de productos perecederos y antivalores muy bien vestidos, lo cual nos aleja del Diseño Original Creado,cuyo propósito es la interacción constructiva entre los seres humanos, y que depende de varios factores. Cito en primer lugar a “La Competencia” que viene a ser esa guerra muchas veces pasiva, pero muy marcada, que comienza a dañar las relaciones humanas. Esa competencia lleva a un segundo factor que, mal manejado, ha traído grandes desgracias al planeta: El Poder. De allí Se desprenden otros males como Orgullo, Ego e Individualismo, productores todos de más antivalores y caos humanitario.

Sabemos que si al menos un 50% de los seres humanos vivieran experiencia e intimidad con Dios el mundo entero daría un giro positivo; y es que EL TEMOR A DIOS es lo único que puede solucionar grandes males, mas cuando decimos que la puerta es JESÚS, el hijo de Dios, parece que hablamos de una fábula, y se nos hace difícil el marketing porque no estamos siendo efectivos por muchas razones. Se nos dificulta cerrar la venta -permitiéndome hacer gala de un ejemplo de lo que es un objetivo logrado y consumado- y hacer que una persona crea en Jesús y, lo más importante, le acepte en su vida como única autoridad y ente que no solo regula la forma de vivir, sino que premia la obediencia. Hay tanto vendedores como compradores buenos y efectivos, un dicho por ahí habla de que no hay malas universidades, sino malos estudiantes, es decir, hay de todo; pero lo que materializa la diferencia es “El Querer”.

doyouLa propuesta ganadora para vender La Solución del Mundo (Saber qué hizo Jesús en la cruz por nosotros y creer en ello fielmente en estos tiempos) consta de una receta básica que es, en principio, dar amor al prójimo y hacer algo por él, apartando todo individualismo. Vendemos con acciones y no con palabras, pero nos vamos a equivocar también en el camino y muchas veces a causa de hacer algo por alguien vamos a estar en tela de juicio si no somos perfectos… que ¿por qué?, bueno porque es una manera de trabajar con el ego del dador para que éste pueda ver con compasión al criticador y el círculo siempre termine en amor. ¿Fácil?… nada fácil, mas no imposible.

A veces me preocupo como publicista y comunicadora sobre qué voy a hacer para aportar mi grano de arena en esta campaña del Marketing de Jesús. Pienso siempre que es mi mayor reto, pero a la vez sé que no estoy sola en la mesa del Brainstorming y que mi idea puede aportar en la gran comisión que nos fue dada en mandato: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15).

Comparto con ustedes mi anhelo de hacer más cada día y sé que muchos están en esta misma página conmigo de querer aportar, aunque tengamos obstáculos, pero vamos a unirnos, a aliarnos, a ver cómo logramos buenos resultados. Busquemos qué pieza del rompecabezas somos.
No me puedo despedir de ustedes sin antes recomendarles la película “Do You Believe?”, recomendada por mi mentor Eduardo Key (a quien aprovecho de agradecer su tiempo y ministerio).

Véanla. ¡Ese es el plan de Dios! Hasta una próxima oportunidad.

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