El Señor estaba con José

Dra. Luisa Ruíz

Cuando Dios tiene un propósito con una persona, no hay nada ni nadie que pueda impedir que el mismo se cumpla, y esto fue lo que sucedió con José, uno de los doce hijos de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham.

Este pasaje bíblico del libro de Génesis Capítulos 37, 39 al 50, es de mucha inspiración y enseñanza para que podamos comprender el alcance del poder y misericordia de Dios, cuando tiene un propósito con una persona, independientemente de las adversidades y pruebas que le toque enfrentar.

Vemos así, que José fue muy  envidiado debido al trato especial que su padre le daba, por encima al que recibían sus otros hermanos,  siendo tal la ira de éstos hacia José, que  lo lanzaron a una cisterna, y además, lo vendieron a unos mercaderes quienes lo llevaron a Egipto, fuera de su tierra natal, y allá fue encarcelado.

Pero el Señor estaba con José… y aun estando sólo en otra nación, sin sus seres queridos, la misericordia de Dios estaba sobre él; protegiéndolo y haciendo que prospera a pesar de las circunstancias nefastas que lo rodeaban.

Es así, que estando José ya  en Egipto, fue vendido a un oficial del Faraón, llamado Potifar, y un día la esposa de éste intento seducirlo, pero como hombre temeroso de Dios, se mantuvo fiel y no se dejó tentar.

Con todo y no haber pecado contra Dios, al no complacer sexualmente a la esposa de su amo, ésta, usada por el mal, llevó a cabo una conspiración contra José, lo cual trajo como consecuencia que fuera echado en la cárcel.

Pero aún en la cárcel el Señor estaba con José… y allí también era bendecido y prosperado en todo lo que hacía……Es así, que llegó a oídos del Faraón que José interpretaba sueños, por lo que fue librado de la cárcel por orden de éste y llevado a su presencia, haciendo Dios, que José tuviera gracia ante los ojos del Faraón, al haberle interpretado cabalmente los sueños…lo que le valió a José el ser nombrado Gobernador de Egipto…el segundo hombre más importante de la nación después del Faraón….y la gente lo respetaban pues decían que el Espíritu de Dios estaba en él.

Todas estas adversidades, obstáculos y pruebas experimentadas por José a lo largo de su vida,  fueron permitidas por Dios para demostrar su grandeza, fidelidad hacia quienes lo obedecen y el alcance de su misericordia y poder que no tienen fin.

Y es así que José,  de aquel joven humillado, despreciado y envidiado por sus hermanos, pasó a ser la persona o instrumento que Dios usó para tenderle la mano a su familia cuando vino la hambruna sobre la tierra, y sólo en Egipto donde José era gobernador había pan y alimentos.

Pero José con todo el poder y autoridad que ahora ostentaba, mantuvo su corazón lleno de nobleza y no tomó venganza de sus hermanos, por el contrario los perdonó, lloró con ellos y les expresó su amor por encima de cualquier resentimiento hacia ellos debido a lo ocurrido en el pasado.

El propósito de Dios en la vida de José se cumplió, pues a pesar de las adversidades, luchas y pruebas, se mantuvo fiel, con un corazón dispuesto a hacer la voluntad de su Creador, dándole siempre la honra y gloria a Dios y no a su propia fuerza o méritos personales;  por esto, cuando el Faraón le pidió que le interpretara sus sueños, José respondió: “No está en mí, Dios será quien dé respuesta propicia a Faraón…» Génesis 41-16.

Vemos de esta manera, que José interpretó los sueños al Faraón, pero le dio la gloria a Dios y esa actitud agradó al Señor.

Cuan inspiradora es ésta historia de José, una de mis predilectas, les invito a tomar su biblia y leerla, ella encierra tesoros de sabiduría.

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